Jueves, veinticinco de junio de dos mil nueve.
Me levanto exactamante a las 14:22, mi cerebro aún yace moribundo por el sueño, pero un instinto me obliga a encender el ordenador y ponerme a escudriñar, como cada dia desde que hay el router en casa, internet.
La Torre caldea el ambiente, abro la ventana.
Y con una sobada del 15, encuentro en el tejado, unos 2 metros más arriba, un tío que esta pintando... cuesta procesar tanta información de golpe por la mañana...(tarde).
Me interesa formarme más como metéorlogo, así que me pongo a hablar con el hombre ,del tiempo.
No esta de más conocer gente nueva... aunque el pintor ha soportado una hora y media de Rammstein, Dio,... y algo de Manolo Escobar.
Me levanto exactamante a las 14:22, mi cerebro aún yace moribundo por el sueño, pero un instinto me obliga a encender el ordenador y ponerme a escudriñar, como cada dia desde que hay el router en casa, internet.
La Torre caldea el ambiente, abro la ventana.
Y con una sobada del 15, encuentro en el tejado, unos 2 metros más arriba, un tío que esta pintando... cuesta procesar tanta información de golpe por la mañana...(tarde).
Me interesa formarme más como metéorlogo, así que me pongo a hablar con el hombre ,del tiempo.
No esta de más conocer gente nueva... aunque el pintor ha soportado una hora y media de Rammstein, Dio,... y algo de Manolo Escobar.



